Archivos de la categoría ‘Besos de vapor’

h1

La mejor forma de tener las cosas claras

Viernes, 22 Diciembre 2006

«Es de locos forzar una situación para que todo salga como nosotros queremos o para que el amor nos consuele tras una desesperada e innecesaria búsqueda. Todas las cosas que suceden tienen un sentido y muchas veces no somos muy capaces ni de conformarnos ni de dejarnos llevar y disfrutar, y todo por querer tener la seguridad de que somos nosotr@s l@s que controlamos la situación y no a la inversa.»

César Ródriguez

Descubrí a este cantautor un día de forma casual, como casi todas las cosas buenas que vamos descubriendo, me enamoré de muchas de sus canciones, pero casi mejor le visitáis vosotros en su web.

“La mejor forma de tener las cosas claras”

Me pierdo por temor a encontrarme.
Me buscan, pero ya estoy tan lejos.
Me cuesta pensar que me hago viejo,
y veo en mi reflejo que no soy como antes.

Es cierto, con poco me conformo
si mientras lo digo te desnudo.
Tú piensa que si hoy se acaba el mundo,
mañana no habrá nadie y ya no habrá futuro.

¿Y quién cree en el amor si apenas queda?
¿Buscarlo, acaso, es lo que uno debe?
Tendré que conformarme mientras pueda
con darle al corazón una y mil vueltas.

No tengo ni tiempo de explicarme,
ni ganas de darle muchas vueltas.

Intento dejar la puerta abierta a todas las propuestas,
hasta que alguien me agarre.

Los ojos a veces se me cierran cuando ando
camino del trabajo.
Mis manos aún huelen a cordura,
y hasta el sol me asegura que mereció la pena.

¿Y quién cree en el amor si apenas queda?
¿Buscarlo, acaso, es lo que uno debe?
Tendré que conformarme mientras pueda
con darle al corazón una y mil vueltas.

Os podéis descargar la canción de César, desde este enlace directo a su página.

h1

Instrucciones para salvar el odio eternamente

Jueves, 14 Diciembre 2006

“La mayor parte de las canciones de amor están llenas de mentiras, pero no todas, yo trato de ser honesto, pero por lo general se suele decir lo que ella quiere escuchar, para seducirla o yo que sé, claro que ella no siempre está por la labor de creerselas.

Pero quién no ha mentido alguna vez ¿verdad?

Muchas despedidas están llenas de promesas vanas, yo estoy seguro que en alguna de ellas vosotros habeis mentido, qué se yo, no pasa nada estamos entre amigos, quien no haya mentido, quien esté libre de culpa que tire la primera piedra, eso sí que no tire a dar…

Sí, porque las despedidas tienen un protocolo que hace necesario mentir para no sentirse culpable del fracaso que supone que el amor se acabe.

¿Sabeis qué es lo peor del amor cuando se acaba? Que se acaba.

Y aun asi nosotros intentamos eludir la culpa y mentimos, y seguimos mintiendo y somos capaces de ir mas allá y decimos: No te preocupes, si yo estaré bien, yo lo que quiero, lo que siempre he querido es que tú seas feliz. Y además el tío con el que te vas, es un tío de puta madre… 

Y bueno, tú y yo sabemos que no es cierto.  Que no van a durar más de dos meses, y más con el carácter que tiene ella…

Y nos estaremos preguntando si la llevará a los mismos sitios a los que la llevabas tú, si se dirán las mismas mentiras, si se enojarán por lo mismo, y lo que es peor, si se reconciliaran de la misma forma…

Y te quemarás los sesos preguntando qué pasará y qué ocurrirá, en fin…

Pero ella esta bien…

Si ella se va, cultivemos el odio, declaremos la guerra, porque no sé, quizás nos sintamos mejor aunque, aunque yo creo que no, yo creo que como todas las canciones de amor, esta también está llena de mentiras: cuando decimos si ella se va, lo que queremos decir es que si se va, que no sea muy lejos ni por mucho tiempo.”

(Este texto es uno de los muchos y sugerentes diálogos que Ismael Serrano suele realizar durante sus conciertos)
 

“Instrucciones para salvar el odio eternamente”

Si ella se va, no la perdones.
Si te deja, cultiva bien tu odio.
Nunca seas generoso en olvido, si ella se va.
Si te deja no digas adiós
o “Qué vamos a hacerle”, no pidas perdón.

No repases vuestras fotos
y, mirándole a los ojos,
regálale eterno tu odio.

Si ella se va, no trates nunca de entenderla.
Maldice sus pasos.
Nunca creas sus despedidas, sus promesas, su explicación.
Y provoca llanto y dolor,
que queme su conciencia como el sol,
que el adiós le corte como una cuchilla.
No te confundas, ella es la asesina.

Porque cuando ella se va
alguien la esperará en la esquina.
En otros brazos reirá con otras mentiras,
dirá “Te amo, cuánto tiempo te he estado esperando”.
Y te olvidará, todo habrá muerto,
y aquel otoño nunca habrá sido vuestro.
Para qué mentir, que ella se lleve,
aunque dure poco, tu odio para siempre.

@Ismael Serrano

(Esta canción de Ismael, se inspira en un poema de Felipe Benítez Reyes, que a continuación os copio)

Advertencia

Si alguna vez sufres -y lo harás-
por alguien que te amó y que te abandona,
no le guardes rencor ni le perdones:
deforma su memoria el rencoroso
y en amor el perdón es sólo una palabra
que no se aviene nunca a un sentimiento.
Soporta tu dolor en soledad,
porque el merecimiento aun de la adversidad mayor
está justificado si fuiste
desleal a tu conciencia, no apostando
sólo por el amor que te entregaba
su esplendor inocente, sus intocados mundos.

Así que cuando sufras -y lo harás-
por alguien que te amó, procura siempre
acusarte a ti mismo de su olvido
porque fuiste cobarde o quizá fuiste ingrato.
Y aprende que la vida tiene un precio
que no puedes pagar continuamente.
Y aprende dignidad en tu derrota,
agradeciendo a quien te quiso
el regalo fugaz de su hermosura.

h1

Canciones para cada momento

Lunes, 11 Diciembre 2006

A quién no le ha pasado que en un momento del día le apetece escuchar un tema, rebuscas en tu pequeña librería de mp3’s y por fin lo encuentras… Hoy curiosamente me ha pasado con estos dos temas de Nena Daconte. Los comparto con vosotros.

“Si supieras”

Voy a destrozar
tu recuerdo en pedacitos de papel.
Y luego voy a soplar sobre ellos
para que se confundan con el cielo.

 

Y tengo que dejar de hacer estupideces
cuando salgo a pasear.
Y tengo que llevar paraguas cuando llueve
y no saltar en cada charco,
como cuando estabas tú.

Si supieras
cuánto tiempo gasto al día para no pensar en ti.
Si supieras
cuánto daño me hace tu sonrisa en mi cabeza.
 
Y ahora que sé
que no intereso a tus caricias,
cómo pude demostrarle a tu ironía
que mi vida sin tus huesos era infierno.
 
Y yo aún estoy
colgada de aquel día que miraste atrás
y luego tú, sin un quiebro en tu voz,
me dijiste adiós.

Y todavía gasto tiempo tratando de inventar
una manera de quitarle el polvo a la oscuridad
 

“Loco por mí”

Quiero que se me pinte bonita la vida.
Que no me pierda otra vez buscando esas flores de papel
que alguien pintó del color que quería para mi vida.

 Yo sólo soy un payaso con gafas azules.
Me las dieron hace tiempo a cambio de fama
y una historia pegada a la espalda:
“Esta niña no ha roto nada”,
y en mi vida, mi amor, esto no es lo que…

Quiero que no me rompan las ilusiones.
Quiero quedarme tranquila durmiendo en tu almohada
y no ver después que no sirvió de nada.

Yo que te he prometido toda la vida.
Yo que he esperado tanto a que llegaras
y ahora, siempre te miro de afuera,
como si yo no estuviera.

Para hacerme feliz hay que estar muy loco… por mí. 

@Nena Daconte  “He perdido los zapatos”

h1

A la primera persona

Viernes, 8 Diciembre 2006

A la primera persona que me ayude a comprender
pienso entregarle mi tiempo, pienso entregarle mi fe,
yo no pido que las cosas me salgan siempre bien,
pero es que ya estoy harto de perderte sin querer (querer).

A la primera persona que me ayude a salir
de este infierno en el que yo mismo decidí vivir
le regalo cualquier tarde pa’ los dos,
lo que digo es que ahora mismo ya no tengo ni siquiera dónde estar.

El oro pa’ quien lo quiera pero si hablamos de ayer:
es tanto lo que he bebido y sigo teniendo sed,
al menos tú lo sabías, al menos no te decía
que las cosas no eran como parecían.

Pero es que a la primera persona que me ayude a sentir otra vez
pienso entregarle mi vida, pienso entregarle mi fe,
aunque si no eres la persona que soñaba para qué
(¿qué voy a hacer? nada).

¿Qué voy a hacer de los sueños?
¿qué voy a hacer con aquellos besos?
¿qué puedo hacer con todo aquello que soñamos?
dime dónde lo metemos.

¿Dónde guardo la mirada que me diste alguna vez?
¿dónde guardo las promesas, dónde guardo el ayer?
¿dónde guardo, niña, tu manera de tocarme?
¿dónde guardo mi fe?

Aunque lo diga la gente yo no lo quiero escuchar,
no hay más miedo que el que se siente cuando ya no sientes nada,
niña, tú lo ves tan fácil, ¡ay amor!
pero es que cuanto más sencillo tú lo ves, más difícil se me hace.

A la primera persona que me ayude a caminar
pienso entregarle mi tiempo, pienso entregarle hasta el mar,
yo no digo que sea fácil, pero, niña,
ahora mismo ya no tengo ni siquiera dónde estar.

A la primera persona que no me quiera juzgar
pienso entregarle caricias que yo tenía guardadas,
yo no pido que las cosas me salgan siempre bien
pero es que ya estoy harto de perderte.

Y a la primera persona que me lleve a la verdad
pienso entregarle mi tiempo, no quiero esperar más,
yo no te entiendo cuando me hablas ¡qué mala suerte!
y tú dices que la vida tiene cosas así de fuertes.

Yo te puedo contar cómo es una llama por dentro,
yo puedo decirte cuánto es que pesa su fuego,
y es que amar en soledad es como un pozo sin fondo
donde no existe ni Dios, donde no existen verdades.

Es todo tan relativo, como que estamos aquí,
no sabemos, pero, amor, dame sangre pa’ vivir,
al menos tú lo sabías, al menos no te decía
que las cosas no eran como parecían.

Y es que a la primera persona que no me quiera juzgar
pienso entregarle caricias que yo tenía guardadas,
niña, tú lo ves tan fácil, ¡ay amor!
pero es que cuanto más sencillo tú lo ves, más difícil se me hace.

A la primera persona que no me quiera juzgar
pienso entregarle caricias que yo tenía guardadas,
yo no digo que sea fácil, pero, niña,
ahora mismo ya no tengo ni siquiera dónde estar.
ni siquiera dónde estar.

@Alejandro Sanz